dijous, 7 d’abril de 2011

La jornada intensiva a l'institut, a debat



Después de más de 20 años de jornada continua, Andalucía está a la cola de España en Educación

Hace más de veinte años que se implantó la jornada continua en Andalucía y por mucho que haya docentes que insisten en que no está demostrado que la jornada escolar tenga relación alguna con el fracaso escolar, tampoco no hay ningún estudio que diga lo contrario, y sí hay unos resultados que hablan por sí solos:

En 1986, el periódico ABC publicó la siguiente noticia:

“Más de 160 colegios andaluces experimentarán un nuevo modelo de horario y jornada escolar  y pasarán de 33 a 28 horas lectivas semanales, lo que permitirá el establecimiento de la jornada continua cuando el Consejo Escolar así lo decida…  estas experiencias tienen su origen en la creencia de que la actual jornada escolar en enseñanza media no se ajusta a las necesidades del proceso educativo…”

Veinte años más tarde, los alumnos andaluces obtienen los peores resultados de todas las comunidades que se presentan a la evaluación PISA 2006:

Según la última edición del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), sólo Andalucía está por debajo de la puntuación media española en los tres apartados entre las diez CCAA que han participado con muestra propia representativa (alumnos de las otras siete comunidades se examinaron, pero no en número suficiente como para una estadística veraz).

Veintitrés años más tarde, la Administración ”blinda” la jornada continua del profesorado para que los consejos escolares no puedan decidir volver a la jornada partida…

“Jornada continua. El otro punto que se ha tratado en la negociación es la eliminación de la obligatoriedad de abrir los colegios dos tardes a la semana, consolidando así, por decreto, la jornada continua del profesorado. Ahora más del 90% de los centros escolares andaluces tiene implantada la jornada continua por la mañana. Apenas hay horarios partidos de mañana y tarde. Sin embargo, esa situación estaba a expensas de las decisiones del consejo escolar. Si los padres votaban por unanimidad que preferían una jornada partida para sus hijos, los profesores debían aceptarlo. La consejería ha aceptado blindar el horario continuo…”

… mientras Andalucía registra el mayor índice de fracaso escolar del país:

“En el curso 1999-2000 no acabó la ESO en Andalucía un 26,7 por ciento de los alumnos, porcentaje que se elevó al 34 por ciento en el curso 2005-2006. Mientras, el fracaso escolar en España pasó del 26,6 por ciento en el curso 1999-2000 al 30,8 por ciento en 2005-2006, según las estadísticas del Departamento de Educación. Es decir, mientras que el abandono de los pupitres era en Andalucía igual al del resto del país hace una década, seis años más tarde el fracaso en la comunidad es cuatro puntos superior a la media nacional”.

Veinticuatro años más tarde se publican los resultados del Informe PISA 2009:

“Demoledores. Así son los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos de la OCDE, el PISA 2009, que vuelve a colocar al sistema educativo andaluz en el furgón de cola de las comunidades autónomas y en el nivel internacional a la altura de Grecia o Rusia y muy lejos de países que ocupan los primeros puestos como Finlandia, Japón y Corea del Sur.”

Expertos y Federaciones de AMPAs advierten de los inconvenientes de la jornada continua:

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1 comentari :

  1. "En las comunidades autónomas donde está implantada la jornada continua está decisión ha sido irreversible, en ningún caso ha mejorado el rendimiento escolar del alumnado, no se han cumplido los compromisos que se adquirieron para su establecimiento (van desapareciendo comedores, el transporte se reduce limitando la participación en actividades extraescolares, se cierran los centros por las tardes…), y la situación de los niños y niñas con más necesidades educativas y sociales empeora.

    La jornada continua tiene más inconvenientes: las clases son más cortas, por lo que el profesorado dispone de menos tiempo para impartir su materia; la falta de tiempo obliga a éste a encargar más deberes al alumnado, y hay muchos padres que no pueden ayudar a sus hijos con los estudios, porque no tienen la formación adecuada; muchas familias se ven impulsadas a acudir a clases particulares, mientras que otras no pueden afrontarlas económicamente. Este tipo de jornada agranda las desigualdades sociales.
    Por todo ello, consideramos que la jornada continua no contribuye en absoluto a combatir el fracaso escolar, supone un recorte en el derecho a la educación de los niños y niñas, y un retroceso para la educación pública. Este tipo de jornada es un obstáculo para eliminar las desigualdades sociales."

    José María Sánchez Herrero, Presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA)



    És casualitat que a les comunitats autónomes on està implantada la jornada intensiva és on hi ha pitjors resultats académics...?

    Gráfico: El informe PISA por comunidades autónomas (EL PAÍS)

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